La fractura de cadera es una de las patologías más frecuentes en el paciente anciano. La misión del geriatra es fundamental, ya que no es una patología banal y puede ser el desencadenante de complicaciones agudas o descompensación de enfermedades ya existentes.
El geriatra enfoca al anciano con fractura de cadera desde una visión global.Tiene varias misiones:procurar que la cirugía sea lo más precoz posible; prevenir la descompensación de patologías preexistentes (insuficiencia cardiaca,diabetes,enfermedad bronquial, empeoramiento de la desorientación en pacientes con demencia.); prevenir la aparición de complicaciones secundarias a la propia fractura (dolor, anemia,desnutrición.) y derivadas del inmovilismo (estreñimiento, úlceras por presión, retención de orina, trombosis venosa.); así como la aparición de cuadros nuevos.
También es fundamental su labor en la recuperación del anciano para evitar un excesivo deterioro funcional secundario a la fractura, mediante la movilización precoz con programas de fisioterapia, terapia ocupacional, despistaje y tratamiento del síndrome postcaída si aparece.
Asimismo,debe valorar la ubicación social al alta más idónea para el mayor, bien su propio domicilio (si las condiciones del mismo y el apoyo familiar lo permiten), bien su inclusión en unidades de rehabilitación funcional, o bien su institucionalización si es precisa.
| Comentarios (0) |
|






Suscribete y recibe nuestros boletines en tu correo electrónico.





C/ Altamirano, 33 · 28008 Madrid · Copyright 2010 Dinero y Salud, S.L.
Correo E. de redacción: dineroysalud@saludyocio.com · Contacto publicitario: www.mediapinc.es
