Deporte, coaching y dieta para adelgazar

Deporte para adelgazarEl deporte, soluciones saludables para combatir la obesidad

La obesidad es una enfermedad ampliamente extendida y una amenaza que acecha a numerosos niños, jóvenes y adultos. Las serias complicaciones de salud que provoca el sobrepeso, además de las consecuencias emocionales, sociales y estéticas que genera, hacen de este mal de los tiempos modernos un objetivo a combatir con todas las herramientas de las que disponen los especialistas. Continuar leyendo «Deporte, coaching y dieta para adelgazar»

Bypass Gástrico, tubo gástrico y banda gástrica. Tratamiento quirúrgico de la obesidad mórbida

Tratamientos para la obesidad mórbida

En este artículo queremos hacer una introducción explicativa de los diferentes métodos quirúrgicos destinados a combatir el sobrepeso y muy especialmente la obesidad mórbida.

Nos ocuparemos de presentar las principales cirugías bariátricas existentes en la actualidad, intervenciones consideradas como el recurso más efectivo para controlar la obesidad mórbida. Como comprobaremos más adelante, estos tratamientos no incluyen por ejemplo al balon gastrico , este método pertenece al área de tratamientos médicos en los que se requiere de un quirófano para su introducción y retirada del estómago, pero que no se puede calificar de intervención quirúrgica.

Estas técnicas logran con gran éxito una significativa disminución de peso que reduce las comorbilidades o trastornos asociados, mejorando, en consecuencia, la calidad de vida de los pacientes.

Tratamientos quirúrgicos de la obesidad mórbida - Más información en haciendo click en la imagen

By pass gástrico

El Bypass gástrico o derivación gástrica es la opción pionera dentro de las cirugías bariátricas. Con una eficacia de 80%, promueve la pérdida de entre el 50% y el 70% del exceso de peso, siendo el procedimiento más utilizado y el que garantiza el mayor índice de efectividad en el largo plazo. Consiste en reducir el tamaño del estómago y conectarlo con el intestino delgado. De este modo disminuye la cantidad de alimentos que pueden ser ingeridos, como así también la absorción de nutrientes y calorías. La sensación de saciedad se logra con un volumen notablemente inferior de comida al normal. Se realiza mediante técnica laparoscópica, lo que implica menores molestias, riesgos y períodos de hospitalización que la cirugía abierta tradicional que fuera practicada cuando comenzó a implementarse esta intervención 30 años atrás. Es especialmente aconsejable para pacientes excedidos en más de 50 kilos y en la mayoría de los casos el peso perdido no vuelve a recuperarse.

Tubo gástrico

Es otro de los tratamientos quirúrgicos para la obesidad mórbida de excelentes resultados. Se trata de una intervención laparoscópica en la que se quita una porción del estómago, justamente la que contiene la hormona grelina que regula el apetito y la saciedad, y se le otorga a este órgano digestivo una forma tubular, lo más fina posible y sin sectores dilatados. Los expertos aseguran que es una técnica muy segura, eficaz y la más fisiológica de todas las operaciones bariátricas, ya que el estómago conserva su funcionamiento normal, manteniendo los esfínteres de entrada y salida. Se puede consumir todo tipo de alimentos, aunque en cantidades muy moderadas, ya que el volumen estomacal disminuye en gran proporción. La cirugía de tubo gástrico o manga gástrica presenta numerosas ventajas. Además de la conservación de la anatomía, aunque en tamaño más pequeño, y el funcionamiento natural del estómago, este procedimiento quirúrgico ofrece un control del apetito altamente satisfactorio, muy bajo riesgo operatorio y una dependencia médica ínfima. Por otra parte, la recuperación posterior a la intervención es rápida y las molestias experimentadas son mínimas.

Banda gástrica

Se trata de la colocación de una banda o anillo flexible de silicona alrededor de la boca del estómago, de modo tal de formar un pequeño saco que permite disminuir la cantidad de comida ingerida y reducir el apetito. El tránsito de los alimentos desde este reservorio hacia el resto del estómago se realiza a través de un conducto diminuto que retarda su vaciado, generando una saciedad temprana. El tamaño de esta vía es susceptible de ser modificado con el paso del tiempo, ajustando o desajustando la banda según resulte necesario. El tratamiento se realiza por laparoscopia y es totalmente reversible. Es recomendable principalmente para aquellos obesos mórbidos que han fracasado en todos los intentos orientados a la pérdida de peso. La cirugía es simple, mínimamente invasiva y se realiza en poco menos de una hora. Los resultados son alentadores y graduales, obteniéndose aproximadamente una reducción del 50% de los kilos excedentes.

Plicatura gástrica

Menos difundida e indicada exclusivamente para las personas que se encuentran en el límite inferior de la escala de obesidad mórbida, la plicatura gástrica es otra de las técnicas bariátricas que ofrece perspectivas optimistas. Básicamente consiste en la realización de pliegues en el estómago, suturándolo sobre sí mismo, con el fin de reducir su tamaño. No requiere de cortes ni de grapas y tampoco elimina secciones de este órgano, a diferencia de otras intervenciones. Se realiza mediante laparoscopía, presenta riesgos casi nulos, es reversible y económicamente accesible. Los pacientes con un sobrepeso de entre 25 a 45 kilogramos pueden beneficiarse de ella.

Es importante destacar que cuando existe una pérdida muy significativa de peso, aparecen, como consecuencia, antiestéticos y molestos excesos de piel, comúnmente denominados “colgajos”, y flacidez. La cirugía reparadora post bariátrica se encarga de corregir estas alteraciones, consiguiendo devolver la armonía y belleza al cuerpo.

Como hemos visto, la ciencia brinda numerosas alternativas quirúrgicas al problema de la obesidad. Sin embargo, es necesario considerar que no existen tratamientos mágicos que solucionen el problema del sobrepeso de una vez y para siempre sin la participación activa del interesado. La modificación de hábitos perjudiciales y el compromiso del paciente con una calidad saludable de vida son los pilares sobre los que se asienta la práctica médica.